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Los audífonos también son RAEE: por qué reciclarlos bien puede devolver el sonido a otra persona

 

Un audífono es uno de los aparatos electrónicos más pequeños que existen, y también uno de los que menos se asocia con el reciclaje electrónico. Sin embargo, reciclarlo bien no solo evita un impacto ambiental: en muchos casos, puede llegar a devolverle el sonido a otra persona.

Una química de pila distinta a la habitual

A diferencia de la mayoría de aparatos electrónicos pequeños, que funcionan con baterías de litio, los audífonos suelen emplear pilas de botón de zinc-aire, una tecnología que se activa al entrar en contacto con el oxígeno del aire y que no contiene mercurio, plomo ni cadmio en sus versiones actuales.

Esta química distinta hace que su proceso de tratamiento en planta sea distinto al de una pila de litio convencional, y es un motivo más para no mezclarlas con el resto de residuos domésticos.

Por qué reciclar bien un audífono

Cuando un audífono se entrega en un circuito de tratamiento adecuado, no siempre termina desmontado por completo: en muchos casos puede revisarse, repararse y reacondicionarse para volver a usarse.

Es lo que hacen programas como el HARP (Hearing Aid Recycling Program) de Lions Clubs International, que recoge audífonos usados, los repara y los entrega a personas que no pueden costear unos nuevos, tanto en el propio país como en el extranjero.

Un gesto que va más allá del reciclaje

Esto convierte al audífono en un caso particular dentro del mundo del RAEE: reciclarlo bien no es solo una cuestión de evitar residuos, sino una vía real para que ese aparato tenga una segunda vida útil en el oído de otra persona.

Por eso, cuando un audífono deja de usarse, ya sea porque se ha roto, porque se ha cambiado de modelo o porque perteneció a alguien que ya no lo necesita, vale la pena buscar activamente un canal de recogida en lugar de guardarlo o descartarlo sin más.

Además de los programas de reacondicionamiento y donación como el HARP, cualquier audífono en desuso, funcione o no, puede depositarse en el punto limpio como el RAEE de pequeño formato que es, garantizando que su pila de zinc-aire y sus componentes electrónicos reciben el tratamiento adecuado.