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El viaje de tus RAEE hacia la economía circular

Cuando se llevan aparatos eléctricos o electrónicos que han finalizado su vida útil a un punto de recogida, comienza un recorrido clave para el medio ambiente. Ese gesto sencillo pone en marcha el proceso de gestión de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), un sistema diseñado para aprovechar recursos, reducir residuos y avanzar hacia el desarrollo de una economía circular.

Pero ¿qué ocurre exactamente con este tipo de dispositivos una vez los entregas? Conocer el proceso ayuda a tomar conciencia del valor que tienen incluso cuando parecen haber llegado al final de su vida útil.

Del punto de recogida a la planta de tratamiento

El primer paso es la recogida selectiva. Los RAEE depositados correctamente se trasladan a plantas de tratamiento autorizadas, donde se clasifican según su tipología: grandes electrodomésticos, pequeños aparatos, equipos informáticos, pantallas, etc.

Una vez en este espacio, se inicia un proceso controlado que garantiza la retirada segura de componentes peligrosos o determinadas sustancias que podrían dañar el medio ambiente si no se gestionan adecuadamente. 

Esta es una fase fundamental para proteger tanto al entorno que nos rodea como a la salud de las personas.

De residuo a nuevo recurso

Tras la descontaminación, los aparatos se desmontan y separan por materiales: metales, plásticos, vidrio o componentes electrónicos. Muchos de estos materiales pueden tener una segunda vida y volver a introducirse en la cadena productiva como materias primas.

Gracias a este proceso, se reduce la extracción de recursos naturales, se ahorra energía y se evita que grandes cantidades de residuos acaben en vertederos. Algunos componentes incluso pueden reutilizarse o transformarse en piezas para nuevos productos, cerrando así el círculo de la economía circular.

Y es que, reciclar RAEE no es solo deshacerse de un dispositivo que ha finalizado su vida útil, es participar activamente en un modelo más sostenible. Cada entrega cuenta y cada RAEE bien gestionado es un paso más hacia un futuro con menos residuos y más oportunidades para el planeta.