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La renovación de un aparato electrónico es una oportunidad para gestionar correctamente el que queda atrás.
El Real Decreto 110/2015, de 20 de febrero, sobre residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, que incorpora al ordenamiento jurídico español la Directiva 2012/19/UE, integra a los distribuidores en la cadena de recogida de RAEE. De este modo, el tratamiento del aparato usado puede iniciarse en el mismo momento de la compra.
Un sistema que facilita el primer paso
De acuerdo con el artículo 22 del Real Decreto 110/2015, al adquirir un aparato nuevo el establecimiento se hace cargo del usado de tipo equivalente sin coste alguno para el usuario.
Además, los distribuidores con una superficie de venta de aparatos eléctricos y electrónicos de al menos 400 m² disponen de puntos de recogida para RAEE de muy pequeño tamaño, aquellos sin ninguna dimensión exterior superior a 25 cm, como cargadores, auriculares o dispositivos portátiles. Estos aparatos pueden entregarse sin obligación de realizar una compra.
Del establecimiento a la planta de tratamiento
Conforme al artículo 24 del mismo Real Decreto, los aparatos recogidos por los distribuidores se trasladan a plantas de tratamiento autorizadas.
Allí se clasifican y se separan por tipos de componentes para su recuperación y reincorporación a nuevos procesos productivos.
Una red que complementa a los puntos limpios
La recogida en tienda se suma a los puntos limpios municipales y a la recogida separada que organizan las entidades locales, en el marco de la Ley 7/2022, de 8 de abril, de residuos y suelos contaminados para una economía circular.
Contar con canales cercanos y accesibles contribuye a que cada vez más aparatos lleguen al lugar adecuado al final de su vida útil, en línea con los principios de la economía circular.


























