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El Día Mundial del Clima es una jornada para reflexionar sobre el compromiso que adquirimos con nuestro entorno pero, sobre todo, para la acción. Y es que a menudo nos preguntamos qué podemos hacer desde casa para colaborar con la preservación del medio ambiente, más allá de los grandes acuerdos internacionales.
La respuesta, sorprendentemente, puede estar escondida en ese cajón donde guardas cables enredados y teléfonos que ya no encienden, ya que el reciclaje de los RAEE (Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos) no es solo una cuestión de limpieza, sino una de las herramientas más potentes que tenemos para frenar las emisiones de gases de efecto invernadero.
Todo ello es debido a que cuando fabricamos un aparato nuevo, la extracción de materias primas y su procesamiento industrial consumen una gran cantidad de energía, liberando dióxido de carbono a la atmósfera. Sin embargo, al reciclar un dispositivo que ha llegado al final de su vida útil, estamos inyectando materiales de nuevo en el sistema sin necesidad de recurrir a la minería extractiva, siendo este un gesto directo de protección climática.
El coste invisible de “estrenar”
Para entender la relación entre el clima y la tecnología, debemos mirar “bajo el capó” de nuestros dispositivos, ya que un smartphone, por ejemplo, contiene más de 60 elementos diferentes, muchos de ellos metales cuya extracción es extremadamente costosa en términos energéticos y medioambientales.
En este Día Mundial del Clima, es fundamental visibilizar que reciclar estos componentes consume hasta un 80% menos de energía que extraerlos de la naturaleza por primera vez.
Y es que, al procesar correctamente un frigorífico viejo, evitamos que los gases refrigerantes se escapen a la atmósfera. Por esta razón, debemos tener en cuenta que no se trata solo de “tirar algo al contenedor adecuado”, sino de cerrar un ciclo industrial que, de otro modo, seguiría calentando el planeta.
Pequeños gestos para un impacto global
A veces nos abruma la magnitud del desafío climático, pero la solución empieza con una logística sencilla y cotidiana. Porque aprovechar el Día Mundial del Clima para hacer limpieza de RAEE en casa es una forma práctica de celebrar esta efeméride.
En este sentido, hay que tener en cuenta que tienes a tu disposición los puntos limpios fijos y móviles de tu municipio, además de la opción de entregar tu aparato viejo en el establecimiento donde compres uno nuevo (la famosa regla del 1 por 1).
El compromiso con el clima no requiere actos heroicos, sino constancia en el reciclaje y el desarrollo de la economía circular ya que, al asegurar que tus RAEE se gestionan correctamente, garantizamos que la ciudadanía siga comprometida con la protección del medio ambiente.



























